Consultorios en Cali
Cali es la capital del Valle del Cauca, y un consultorio de la ciudad recibe también pacientes de Jamundí, Palmira o Yumbo. Esta página está pensada para quien ejerce por su cuenta en Cali: qué herramientas pedir según su especialidad, cómo manejar el RIPS si atiende por convenio, qué dejar en manos de su contador y cómo llegar a pacientes que no viven en la ciudad.
Es frecuente que un profesional en Cali combine un consultorio propio con horas en una clínica, o que empiece su práctica independiente después de años como empleados. En ese paso cambian varias responsabilidades a la vez: usted pasa a ser el prestador, custodia sus historias clínicas, responde por los datos de sus pacientes y decide con qué herramientas trabaja.
El primer trámite es la inscripción en el REPS. La Resolución 3100 de 2019 la ubica ante la secretaría de salud departamental o distrital que tenga la competencia donde funcionará el consultorio, previa autoevaluación de las condiciones de habilitación, con una vigencia inicial de 4 años. Es contenido informativo y no reemplaza la asesoría jurídica.
Un software genérico resuelve la nota narrativa, pero cada especialidad tiene registros propios. Antes de elegir, piense en lo que anota todas las semanas y que un campo de texto libre no captura bien: un odontograma, una curva de crecimiento, una fórmula de lentes o un consentimiento específico para cada procedimiento que realiza.
En DoctIA la historia está estructurada por tipo de atención, primera vez o control, con campos narrativos, y cada especialidad suma sus herramientas. Todo queda en el expediente único del paciente, con el buscador de diagnósticos CIE-10, que entiende sinónimos clínicos, de modo que no tiene que memorizar códigos.
Puede tener su primera historia clínica firmada esta misma tarde: la cuenta se crea en dos minutos y no pide tarjeta.
Crear mi cuenta gratisSi además de la consulta particular atiende por convenio con aseguradores, el RIPS acompaña cada factura. La Resolución 2275 de 2023, modificada por la Resolución 1884 de 2024, lo define como soporte de la factura electrónica de venta en salud, en formato JSON según su anexo técnico, y lo somete al mecanismo único de validación del Ministerio.
DoctIA genera ese JSON a partir de la historia: un archivo por factura, en JSON o ZIP, más un PDF de lectura. No factura: usted escribe el número de la factura electrónica que expidió en su sistema de facturación, y puede aplicar una sola factura para el mes. Propone el CUPS según la especialidad y el tipo de atención, y usted descarga el archivo y lo presenta.
Quien viene desde un municipio vecino organiza su día alrededor de la cita, así que la puntualidad y la claridad pesan más. La página pública de DoctIA muestra la dirección con mapa y el botón de cómo llegar, y la reserva en línea le deja elegir la hora sin llamar ni esperar respuesta a un mensaje.
Para esos pacientes vale la pena pensar qué controles pueden hacerse a distancia. La videoconsulta está incluida en el plan y se abre desde la historia clínica de la cita; el paciente entra desde un enlace, sin instalar nada. Usted decide con criterio clínico qué se atiende por video y deja la atención registrada en la historia como cualquier otra consulta.
Al ejercer por su cuenta, las finanzas del consultorio dejan de ser asunto de un empleador. Saber cuánto entró por consultas particulares, cuánto salió en arriendo e insumos y qué quedó al cierre del mes es parte de administrar la práctica, y llevarlo sin método suele terminar en cifras que no cuadran.
DoctIA no lleva la caja ni la contabilidad del consultorio, y no factura: registra la atención, la historia clínica y el RIPS. Las cuentas van en la herramienta que acuerde con su contador, sea una hoja de cálculo o un programa contable. Lo tributario, siempre con su contador.
En especialidades con procedimientos, como la odontología o la dermatología, el consentimiento informado es parte del día a día. El estándar de historia clínica de la Resolución 3100 de 2019 pide un procedimiento de consentimiento con mecanismos para verificar que se aplica, y lo práctico es que el documento firmado quede en el expediente y no en una carpeta.
En DoctIA el paciente firma en pantalla con el dedo, en la tablet o el celular, sobre plantillas por especialidad y por procedimiento, y el consentimiento queda en su expediente. Cuando atiende a un menor, la ficha registra el nombre y el celular del acudiente, que es a quien le escribe con el botón de WhatsApp de la cita.
Para el profesional independiente en Cali, DoctIA junta en un plan la historia clínica con las herramientas de su especialidad, el generador de RIPS en JSON, los consentimientos en pantalla, la agenda con página de reservas y la videoconsulta. Todo en el navegador, sin instalar programas en el computador del consultorio.
El precio es $350.000 COP al mes, después de 9 días de prueba con todas las funciones y sin tarjeta. No hay permanencia ni cobro por paciente, por consulta o por módulo. Si un día cancela, las historias siguen ahí: entra, las consulta y exporta el historial de cada paciente en PDF.
Registre su consultorio, configure las herramientas de su especialidad y genere su primer RIPS. 9 días de prueba, sin tarjeta.
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