Calculadora clínica · Neurología y neurocirugía

Probabilidad de hemorragia intracerebral secundaria

No toda hemorragia espontánea es hipertensiva. Esta escala estima cuánta probabilidad hay de que detrás del hematoma exista una malformación, un aneurisma o una fístula, y por lo tanto si vale la pena el estudio vascular.

  • Cinco variables clínicas y de imagen
  • Categorías de probabilidad y conducta
  • El perfil clásico de la causa secundaria
  • Cuándo repetir el estudio vascular
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CIE-10 y DSM-5
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RIPS
Resolución 2275 de 2023

La pregunta que responde

Ante una hemorragia intracerebral espontánea, la explicación más frecuente en el paciente mayor con hipertensión de larga data es la enfermedad de pequeño vaso, con hematomas en ganglios basales, tálamo, protuberancia o cerebelo. Cuando el paciente no encaja en ese perfil, la probabilidad de una lesión vascular subyacente sube.

La distinción no es académica: una malformación arteriovenosa, un aneurisma o una fístula dural tienen tratamiento específico y riesgo de resangrado, y encontrarlos cambia por completo el plan.

  • Edad menor de 46 años: 2 puntos; de 46 a 70: 1 punto; mayor de 70: 0 puntos
  • Sexo femenino: 1 punto
  • Sin antecedente de hipertensión ni de trastorno de coagulación: 1 punto
  • Localización lobar o no típica de hipertensión: 1 punto
  • Estructuras vasculares anormales o calcificaciones en el margen del hematoma: 1 punto

Cómo se interpreta

  • 0 a 1 punto: probabilidad baja de causa secundaria
  • 2 a 3 puntos: probabilidad moderada
  • 4 a 6 puntos: probabilidad alta
  • Con probabilidad moderada o alta se justifica el estudio vascular: angiotomografía, angiorresonancia o angiografía por catéter

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El perfil que debe encender la alarma

El paciente joven, sin hipertensión conocida, con un hematoma lobar y sin coagulopatía es el retrato de la hemorragia secundaria. En ese escenario, no estudiar el árbol vascular deja al paciente expuesto a un resangrado que era prevenible.

A la inversa, el hipertenso de setenta y cinco años con un hematoma putaminal típico rara vez esconde una lesión vascular, y el estudio invasivo aporta poco frente a su riesgo.

Otras causas que no son vasculares

  • Angiopatía amiloide cerebral, típica del paciente mayor con hematomas lobares recurrentes
  • Transformación hemorrágica de un infarto isquémico
  • Trombosis de senos venosos, que puede producir hemorragias de localización atípica
  • Tumor primario o metastásico sangrante
  • Coagulopatía, anticoagulación y consumo de cocaína o simpaticomiméticos

Cuándo repetir el estudio

Un estudio vascular negativo en la fase aguda no descarta del todo una lesión subyacente: el hematoma puede comprimir la malformación y ocultarla. En pacientes con alta sospecha clínica, la práctica habitual es repetir el estudio tras la reabsorción del hematoma, semanas después del evento.

La imagen y el plan, en la historia

DoctIA guarda los informes de imagen y la evolución dentro del expediente del paciente, y el copiloto puede leer un informe de tomografía pegado tal cual para describir el patrón y qué preguntas deja abiertas.

Preguntas frecuentes

Informes e imágenes, dentro del expediente

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